Nuestros sueños no caben en sus urnas
Anónimo
El domingo 4 de julio del 2010 es la fecha para “elegir” gobernador, presidencias municipales y diputaciones; oficialmente, las campañas inician el sábado 17 de abril, pero en realidad por lo menos desde diciembre del 2009 vivimos en permanente estado de campaña. La situación de inseguridad en este Estado de excepción que es Chihuahua parece no significar nada para la clase política; The show must go on.
La crisis de las instituciones en el contexto de la ”guerra contra el narco”, es el referente obligado a visibilizar para poder entender este clima de desaliento y futuro incierto en donde se ubica el empecinamiento político por aparentar que las cosas están bien y nada mermará el continuismo de la democracia simulada (hoy más que nunca) disfrazada de elecciones. El problema no son los candidatos(as) con todo y su estrechez de miras con su pobre oferta de promesas, su falta de sensibilidad y ética cuestionable; desafortunadamente el problema es mucho más grave y profundo, tiene que ver con la descomposición del sistema político-económico mismo, en la caída o ausencia de lo que vulgarmente la derecha denomina como “valores”: la falta de respeto a las leyes, sociológicamente conocido como anomia.
La anomia es el reflejo de la precaria situación de muchos municipios chihuahuenses, rurales o urbanos, donde el monopolio de la violencia estatal cede el paso al metagobierno del narco para consolidar el imperio de la impunidad: aumento de los hechos violentos y nula procuración de justicia. Mientras México se desgarra ante las contradicciones del caso Paulette, la niña rica aparentemente asesinada, en el Valle de Juárez y en la propia Ciudad Juárez, los asesinatos dejan de causar noticia, eclipsados por la nueva telenovela noticiosa del momento que distraiga un poco el pandemónium que es este país en estos momentos. Pero es imposible ocultar la crisis de credibilidad en las instituciones, pues ellas mismas fomentan su propio desprestigio a tal grado que ni Paulette ni los asesinatos en Chihuahua puedan aspirar a recibir justicia de seguir funcionando (o disfuncionando) las “autoridades” como hasta ahora.
Sí, la moral anda baja en Chihuahua, a tal grado que no hay espacio para bromas como las elecciones y sus campañas. Las y los políticos no han entendido la realidad que nos envuelve, creen que con la simulación se arreglan los problemas y si no, pues le dejan el paquete al siguiente gobierno y así, hasta desembocar precisamente en situaciones insostenibles como la presente. Piensan que con “blindar” las elecciones con miles de policías y soldados la sociedad nos vamos a sentir tranquilos para ejercer la democracia electoral y que continúe la vida los otros 364 días como si nada, como si lo importante fuera votar y no exigir soluciones en el momento.
Quisiera pensar que la ciudadanía chihuahuense goza de conciencia y por eso no sale a las urnas a votar, pero no es así. La apatía política por estas tierras es referencia del olvido por la democracia, la justicia y otros “valores” sepultados en la despolitización social, el declive de la educación cívica y el abandono del Estado por brindar calidad de vida a su ciudadanía. Baste notar socialmente el pobre desempeño crítico de cuestiones de tolerancia hacia grupos vulnerables, como el asesinato de mujeres jóvenes o las bodas gay, o su silencio frente a los actos de pederastia en la iglesia católica. La sociedad chihuahuense tiende hacia el conservadurismo, no hacia la emancipación.
Adicionalmente la geopolítica del poder nos arrebata además el orgullo mexicano; no falta mucho para que ciudades como Juárez terminen siendo protectorado de Estados Unidos ante el cruel juego de la negativa a legalizar las drogas de ambas naciones, haciendo posible el derramamiento de sangre sin necesidad de guerras convencionales. El perverso juego del gobierno estadounidense por asegurarse la droga y generar ganancias vendiéndonos armas a costa de las miles de vidas perdidas a través de su gobernante pelele y espurio como lo es Calderón y quienes le respaldan, hacen posible la manipulación social de acuerdo a los intereses de esa nación para alimentar el sueño ingenuo de millones de chihuahuenses (y mexicanos) de ser parte de ese país.
¿Qué va a pasar? En estas elecciones no nos jugamos el futuro político del estado, porque éste ya está cooptado y desdibujado por el poder federal y transnacional. Acudir a las urnas equivale a dar visto bueno a la mediocridad, el sinsentido, la impunidad.
El programa “Todos somos Juárez” camina a la deriva y sólo es cuestión de tiempo antes de que colapse, ante la decepción anticipada de la sociedad juarense que de antemano sabía de su inoperancia. Claro que eso no sucederá antes de las elecciones, a menos que los propios errores de tanta burocracia irredimible hagan posible tal cosa.
Por lo tanto y por lo mismo:
NO SOLUCIONES, NO ELECCIONES
Revolución MMX




Comentarios
673 días de antigüedad
En el caso de Juárez necesitamos por lo menos el apoyo moral del resto de la república, que se vean reflejados en nuestra situación para que no tengan que vivir lo que vivimos no sólo en esta ciudad, sino en todos los estados y ciudades norfronterizas; por eso el "no soluciones, no elecciones", no podemos seguir adelante con una democracia electoral que nos sirve para maldita la cosa; las soluciones las necesitamos ahorita y si no podemos regresar a una "normalidad" anterior al Estado de sitio que vivimos, tampoco podemos ni debemos sostener una acción que nos resulta fuera de lugar: la democracia no es votar, sino procurar el bienestar de todos y todas.
Acá en Juárez, hay mucha movilización social de iniciativas ciudadanas, desde las que sólo buscan específicamente solucionar lo que les afecta directamente, hasta aquellas que buscan soluciones más radicales, como la renuncia de los titulares de los tres niveles de gobierno.
Precisamente esta última acción que se ha tomado a partir de este año ante la falta de respuesta oficial, particularmene la renuncia de Calderón al que muchos de nosotros consideramos una verdadera amenaza, al ser tan sanguinario e irresponsable.
El derramamiento de sangre se acaba con la prohibición de la droga, pero es el propio gobierno federal quien se opone, pues prefiere que siga la violencia anteponiendo una serie de excusas poco sólidas para justificarse. Son pocos los políticos interesados en mejorar las cosas, por eso es preciso que la iniciativa salga de la sociedad; eso puede suceder si socializamos nuestras problemáticas por todos los medios posibles, de hecho ya está sucediendo.
Estimado José Manuel, como puedes notar, es un problema complejo esto que nos toca vivir en nuestra historia nacional,casi una tragedia, pero aún así veo con esperanza que no todo está perdido, que se pueden hacer cosas; iniciativas como RcL y otros medios electrónicos son una alternativa real para confrontar la realidad oficial, con la realidad de la gente real, permitiendo además cierto diálogo y de alguna manera la creación de redes sociales más allá del internet, acá en Juárez nos ha funcionado muy bien las convocatorias por estos medios.
Sé que te contesté parcialmete a tu pregunta queriendo ser breve, presentándote más bien una pequeña síntesis de propuestas generales, pero son temas que hemos discutido mucho en esta región del país, por la misma gravedad de la situación, saludos.
673 días de antigüedad