Hoy en la mañana leí la noticia que España, como presidente de la Unión Europea, impulsará un acuerdo con Mercosur. Ambas partes buscan promover el comercio como solución para las afecciones de la crisis mundial. De primera mano, suena bastante interesante y parece una gran oportunidad para los cuatro países sudamericanos de Mercosur. Pero, observemos un poco más de cerca en qué consiste este acuerdo.
La Unión Europea pretende que sus productos industrializados entren directamente a competir al mercado sudamericano, que europeos puedan competir en las licitaciones gubernamentales y se desarrolle protección a la propiedad intelectual. Sin caer en un negativismo absurdo, creo que este, como cualquier acuerdo se debe tomar con mucha precaución. Por lo anterior analizaré punto por punto a continuación cada uno los puntos ya mencionados.
En un primer término encontramos la UE busca que sus productos industrializados penetren en Mercosur. Sobra decir que puede pasar cuando competencia extranjera entra a mercados no preparados. Es en este sentido que quien puede obtener la mayor ventaja es Brasil, mientras que Argentina, el más proteccionista de los cuatro países del Mercosur; es quien puede tener mayor dificultad para competir con los europeos. Sin embargo, paradójicamente es sobre quien recae la esperanza de las negociaciones con Bruselas, ya que Argentina será el próximo presidente de Mercosur. Con la competencia directa entre bienes industrializados, el problema surge si los productos europeos resultan vencedores: los países sudamericanos al fallar la solvencia de su industria, tendrán que voltear a algo más redituable, en este caso proveer de materia prima a la industria europea. Al menos en los sectores y los países en donde no se pueda mantener la competencia en la industria.
La solución para competir con bienes industrializados extranjeros recae en la tecnología y en el know how. Con los elementos antes mencionados, ambos productos puedes competir directamente sin ninguna complicación; si los sudamericanos tienen el know how de los europeos, la competencia se da en las mismas condiciones y más aún, dos bienes con el mismo know how resultan sustituibles. Sin embargo, al parecer los europeos pretenden conservar el conocimiento, ya que una parte del acuerdo específica que se obtener una mayor protección intelectual. Una clausula de este tipo en el contexto de un acuerdo comercial, no es más que para proteger patentes y procesos industriales: un candado para asegurar que los sudamericanos no se pueda desarrollar la misma tecnología y condicionar el comercio sudamericano a la producción europea. Esto me hace dudar mucho de la naturaleza del acuerdo comercial que pretende la UE.
Luego, encontramos la especificación sobre la competencia directa entre sudamericanos y europeos en el rubro de las licitaciones gubernamentales. De nuevo, si las condiciones de competencia fueran iguales, resultaría bastante provechoso para los países de Mercosur. Resulta obvio que sin el mismo nivel de industrialización y sin las patentes, las licitaciones gubernamentales serán obtenidas por los europeos. Un nuevo problema surge: dependiendo el grado de licitación que cada sudamericano permita, pero la infraestructura gubernamental puede quedar condicionada al capital extranjero. En teoría, ningún país puede permitir esto.
No pretendo indicar que debemos volver a una cerrazón comercial, ni que el comercio exterior sea elemento del capitalismo voraz. Actualmente el comercio es necesario y básico para cualquier nación, sea cual sea su dirección ideológica. Pero lo que pretendo indicar en este caso, es el hecho de que una vez más comprobamos que las potencias industrializadas buscan hacer tratos comerciales completamente ventajosos para ellos. Europa es una experta lo anterior, los europeos vieron desde muy temprano que un imperio territorial es muy costoso de mantener, por lo que decidieron mantener un imperio comercial; condicionando las rutas comerciales, manufacturas y recursos naturales de sus antiguas colonias. Lo siguen haciendo, el capital ya no está sujeto a una territorialidad, por lo que la dominación tampoco; los recursos se extraen mediante acuerdos como el anterior y se obliga al país emergente o subdesarrollado a que únicamente sea abastecedor de la industria del desarrollado.
Pero al parecer lo anterior muchos ya lo entienden. China ya tenido bastante éxito para reemplazar a los europeos en regiones como África y Medio Oriente. El éxito se basa en un sencillo hecho: China sabe lo que es haber sido dominado, lo que es la explotación; esto lo comparte con prácticamente todo el mundo que no sea ni europeo ni estadounidense. En sus tratos comerciales China no busca dominar, busca cooperar. Es la única nación que ha firmado no un convenio comercial, sino un pacto de amistad. En Sudamérica, China está haciendo lo propio, es por lo anterior que la UE pretende armar un esbozo del pacto comercial lo más pronto posible. Europa está perdiendo terreno frente a los chinos y utiliza la figura de España como miembro de una misma cultura para así acercarse a Mercosur. Los europeos ya hicieron su jugada, ahora tenemos que esperar para ver qué harán los sudamericanos. En mi opinión deberían verse tan ambiciosos como sus contrapartes europeas y hacer algo al respecto con la protección agrícola europea. Pero de cualquier manera tendremos que esperar.
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Escrito por NoloDz 807 días de antigüedad - PolíticaQuién votó por este artículo
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806 días de antigüedad