Aristóteles.
Es bien sabido que las quejas siempre provienen de quién no hace las cosas como debe, para ejemplo claro están las personas inconformes con su trabajo.
La fuente laboral, debería considerarse cómo algo sagrado pues nada a excepción del aire es gratis y dudo qué lo sea por mucho tiempo. Desgraciadamente en México, la mayoría de empresas qué generan empleos año con año, son aquellas qué menos retribuciones le otorgan a sus empleados. Por lo qué es cuándo surgen las inconformidades y más adelante es cuándo el personal, empieza a tomar la situación en sus manos, para darle solución a esto.
El problema es qué en su lucha por un bien colectivo o individual, el objetivo de sacar los errores e irregularidades de manera formal se confunde con un derroche de comentarios y/o criticas destructivas en contra de quién es considerado como el enemigo, llámese, sistema, capitalismo, burocracia y hasta el jefe directo de su área laboral, según sea el caso.
El fin no siempre justifica los medios, para todo hay formas de acción, alternativas qué si bien no son capaces de cambiar en un 100% el funcionamiento de algo ya establecido, pero por lo menos aporta posibles mejoras y por ende, un beneficio para quienes dependan de él.
Por desgracia, vivimos en un país en el qué aún en pleno siglo XXI, sólo el poderoso empresario y su personal de altos mandos quieren ganar, sin importarle qué para esto sus empleados sean los únicos que se ven perjudicados, con un sueldo pequeño y muchas veces, sin las prestaciones de ley que merecen.
La necesidad, nos ha llevado a todos como población a una fase de esclavitud en menor proporción a la que se vivió en años remotos. A diferencia de los esclavos de la antigüedad, nosotros tenemos la ventaja de la comunicación y las herramientas para hacer llegar a dónde sea, las cosas que a nuestro parecer resultan, las menos adecuadas.
Sin embargo, aún con todas estas ventajas de las que gozamos, no todos tienen el valor de hacerlo por miedo a perder su trabajo, por qué sabemos que en estos tiempos es difícil encontrar un bueno o mejor dicho, es difícil encontrar uno.
Lo bueno es qué según Calderón, el 2010 es un año de logros. Es el año en que podemos festejar 200 años de ser un país libre, aunque sea nada más de apodo. Pues los bajos salarios, el desempleo, la delincuencia y el narcotráfico, nos han convertido en esclavos por necesidad.




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