Registrarse | Iniciar Sesión

La intangible cultura

Escrito por Prometeo Murillo 728 días de antigüedad - Arte y Cultura
A Sofi García Camil, por su es-pec-ta-cu-lar manera de cumplir años

En la comarca lagunera y en México en especial, el artista es considerado algo así como un ángel; me explico: un ser divino, netamente espiritual, que necesita lo mínimo para vivir. Un mecánico sin embargo es un ser terrenal que arregla nuestro automóvil, que come y gasta y por ello nos cobra por su trabajo.

Igual sucede con el carpintero y con el plomero, e igual pasa con todos los oficios y profesiones, incluso a los políticos y servidores públicos merecen un sueldo por sus “horas/nalga” detrás de un escritorio de gobierno.

¿Y el artista y la gente de cultura qué hace? Colocan esculturas, dan conferencias, exhiben fotos, montan obras de teatro, presentan libros, organizan ciclos de películas, inauguran exposiciones plásticas, dan conciertos, interpretan coreografías, divulgan hallazgos y un enorme listado de acciones que ha contribuido a mejorar el estatus social y el ambiente de la ciudad; la han embellecido y dotado de símbolos de identidad… pero no ha logrado meter en la cabeza a sus habitantes de que todo ese talento y trabajo merecen ser pagados.

La infraestructura cultural, los recintos e intituciones, esa si tiene un presupuesto que se mide en metros cuadrados y millones en facturas de construcción que engrosan el gasto público y se agregan a los informes de “acciones de gobierno”, luego entonces, el contenido cultural y artístico se percibe como accesorio e insustancial, y cuando hay que reducir los presupuestos ¡va!, la cultura y el arte encabezan el recorte, tal como lo vimos el pasado mes, en que la cadena de valor de la cultura puso nuevamente a los artistas en su condición de seres intangibles.
Entonces ¿Cómo fomentar en los niños su talento? No se le vaya ocurrir a m’jo ser artista y luego va andar ahí muriéndose de hambre.

Está queja no tiene nada de nueva, pero la actual crisis impondrá un durísimo reto a la sociedad, que debe entender que el trabajo de sus artistas es, por muy intangible que se perciba, tan valioso como el del mecánico, el plomero o cualquier profesionista. Este mismo reto le corresponde al gobierno, que debe atender el rubro con el mismo coraje y determinación con que atiende los problemas de inseguridad o desempleo. Ya que cuando la cultura falta, es cuando se vuelve más visible, más necesaria, y mucho más tangible el hueco que deja su ausencia.

Quién votó por este artículo


Comentarios


Envía un comentario
 Nombre : 

 Página : 





Inicia sesión para comentar con tu usuario o regístrate aquí.

Creemos que la información debe venir de los ciudadanos y trabajamos en equipo para apoyar económicamente a personas marginadas. ¿Estás con nosotros?