Vivimos en un país en el que cúpulas de poder se han esforzado en mantener ignorantes a los que se dejen y a los que por su extrema pobreza no tengan de otra.
En México la mayoría es educada por televisoras irresponsables, un gran porcentaje no lee un libro en toda su vida, somos dogmáticos y hacemos como que discutimos cuando en realidad no escuchamos al de enfrente con la finalidad de aprender.
Por otro lado, en los últimos años se ha avanzado mucho en doblegar el ridículo poder de los políticos. Nos hemos unido como sociedad no porque tengamos propuestas para mejorar, sino porque hemos encontrado a un enemigo que nos es común. Seguimos siendo un pueblo ignorante en términos generales pero poco a poco vamos e iremos logrando mayor representatividad por parte de nuestros actualmente nefastos legisladores. Estos logros son un gran avance hacia una verdadera democracia, pero, ¿qué significa que la mayoría mande en una sociedad inmadura y orgullosa, dogmática y mocha?
Estamos avanzando hacia un estado mucho más favorable para todos y conforme avancemos se nos irán presentando nuevos retos y barreras que superar, peligros que debemos prever y planificar. Si bien este texto no tiene un plan, ni una solución, pretende presentar un ejemplo de limitación clara de la democracia con la legislación del aborto.
Vivimos en un estado laico de dientes para afuera. Si tomáramos una muestra completamente aleatoria de 1000 mexicanos, la votación de la mayoría, en este caso basada en creencias religiosas, no permitiría que se respetasen derechos de un grupo minoritario.
La mayoría en México no tiene la capacidad para hacer valer los derechos de todas las personas. En nuestro caso de ejemplo solamente se representarían las creencias más fuertes o comunes. No se puede hacer entender a gran parte de la población que se está franqueando una lucha por los derechos de las personas porque no sabemos discutir, porque la iglesia católica ha evitado a toda costa por unos siglos que la gente se cuestione y hemos crecido educados para creer sin analizar ni discutir, para buscar culpables, para no ser introspectivos, para no crear, no desarrollar. Para muestra basta que este país sea uno de los que mantiene más arraigadas las costumbres “malas” católicas, es decir, las que limitan la libertad.
Lo importante es tener la oportunidad de escoger lo que es mejor para cada persona. Muchas mujeres no recurrirán al aborto por sus creencias religiosas o morales, pero debemos garantizar la seguridad de las que seguirán tomando dicha decisión.
Este es sólo un problema muy serio que aqueja la salud y la vida de las mujeres. Es un problema que está acotado por la religión y la política, siendo así más fácil de definir y discutir. Fuera de este tipo de casos, nuestra democracia (según la mayoría (wikipedia): forma de organización de grupos de personas, en la que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros) puede representar un gran agujero negro en muchas decisiones y actividades. La mayoría me dice que el gobierno tiene la culpa de todo, que mi empresa va a fracasar, que las cosas no van a cambiar, que no tiene caso ir contracorriente. Si todos tuviéramos la posibilidad de mudarnos tal vez optaríamos por un mundo segregado según las ideas de las personas. Siendo que éste no es el caso, seguiremos apoyando reformas y proyectos que nos lleven hacia ese proceso lento de aprendizaje y madurez en la sociedad.
¿Tú qué piensas? ¿Debemos conformarnos con la sabiduría de la mayoría? ¿Es un error por definición creerse más acertado que la mayoría?




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