A menudo, mientras esperamos para pagar en la caja del supermercado, dedicamos alguna vez unos instantes para echar un vistazo a las portadas de las revistas que se exhiben allí. Da la impresión de que, si no hablan de chismes, sexo o de dinero, proponen temas acerca de dietas, acondicionamiento físico, salud y belleza exterior… PERO: No incluyen nada para el alma!!!.
El marketing acapara nuestra atención y terminamos leyendo revistas llenas de banalidades, que se fijan en la belleza del rostro y en las “curvas” y “voluptuosidades” de nuestros cuerpos, como si todo lo que pudiéramos lograr se redujera a hacerlo por nuestra apariencia física. Esto puede llevar a hacer comparaciones y generar una terrible desazón.
Hace algunos años, un amigo me comentó sobre una conversación que había tenido con una joven hermosa y muy segura de sí misma. Él le dijo: «Se ve que te sientes muy segura. ¿Me podrías dar tu receta y decir a qué se debe?». «Claro —respondió la muchacha—, es porque soy sumamente bonita, acaso no ves mi cara y cuerpo perfectos?». Mi amigo le dijo con una sabiduría extraordinaria: «Ah!, cuánto lo lamento». «¿Por qué?», contestó ella, a lo cual él respondió: «Quizá no siempre sigas siendo bonita» pues «engañosa es la gracia, y banal la hermosura».
No caigamos en los extremos, la belleza física desaparece demasiado rápido; todos los esfuerzos que hagamos para mantenerla a lo largo del tiempo están destinados a fracasar, pues el padre tiempo se encargará de recordarnos que nada es para siempre. Pero en la persona que siente seguridad inmensa en su belleza interior, la belleza auténtica, es aquella quien logrará sus objetivos y metas, incluso los inalcanzables, pues esa belleza es la que perdura para siempre.
Actualmente (de acuerdo a estudios avalados por asociaciones del Alzheimer) estamos más preocupados e invertimos más dinero y esfuerzo en tener un cuerpo perfecto, en el caso de las mujeres, y erecciones horas, en el caso de los hombres, en lugar de interesarnos por cuidar nuestra salud física para un bienestar a largo plazo, pues al final de los días tendremos mujeres con cuerpos espectaculares y hombres con penes durísimos, pero no recordarán el como o el para que utilizarlos.
Recuérdenlo: El mejor maquillaje que te puedes aplicar todos los días es una enorme sonrisa para todos y ante todo…
Receta para la belleza eterna
Escrito por paorol 171 días de antigüedad - Agentes de CambioQuién votó por este artículo
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