Salió bien temprano de su casa, con el burro cargado hasta el tope llevando los cántaros de barro, caminos de mesa, servilletas, algunas cestas y otras cositas de las que hacen las mujeres de la casa, junto con otras vecinas, y que tanto les ayudan para redondearse el sustento. Este es un viaje que hace cada semana, o como mucho, cada 15